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Diferencia entre rezar y orar ¿Cuál nos acerca más a Dios?

Diferencia entre rezar y orar
Entra el rezo y la oración ¿Cuál nos acerca más a Dios? ¿Qué tan diferentes son estos dos términos? ¿Qué dice la Biblia al respecto?

El ser humano tiene una inexplicable necesidad de conectarse con Su Creador. De buscar Su presencia. De sentir que es escuchado por Dios. La oración y el rezo son las formas más comunes de entablar esa comunicación. Así que hoy vamos a hablar de la diferencia entre rezar y orar.

Diferencia entre rezar y orar: examinando los conceptos

Para entender la diferencia entre rezar y orar, primero, veamos una breve definición de estos términos. Pero comprender el significado de una palabra es mucho más fácil si primero entendemos su origen, por lo tanto, también abordaremos la etimología de cada palabra.

¿Qué es rezar?

El verbo rezar viene del latin recitare, que nos da el cultismo recitar. Según el portal etimologias.dechile.net, recitar en principio es leer en voz alta, lo que también incluye leer un listado. El verbo prefijo -re- de reiteración sobre el verbo citare es lo que le da el significado de repetición reiterada de.

El Diccionario de la Real Academia Española (RAE) nos facilita seis definiciones sobre rezar, de las que solo la número cuatro guarda semejanza con el significado de esta palabra. Rezar es recitar la misa o recitar una oración.

Nuestro amigo Ricardo Ramirez, de Quora, tiene una definición aún más precisa: “Rezar es repetir una misma oración una buena cantidad de veces. Como por ejemplo el que reza un rosario, un ave marina, un padre nuestro, etc. Alguna vez has escuchado la frase “reza como loro”. Eso es rezar”. 

En la práctica, rezar es recitar un texto de súplica, de gracias o de adoración ya aprendido. Es decir, el rezo debe seguir un patrón y debe ser leído o aprendido al pie de la letra.

¿Qué es orar?

La palabra orar viene del latin orare, que significa hablar públicamente en voz alta, expresarse, rogar, solicitar… Lo curioso es que, según etimologias.dechile.net, de este verbo también se desprenden los siguientes términos:

  • Adorar: rendir culto a Dios.
  • Adorable: que se puede adorar
  • Inexorable: que no se puede convencer con súplicas desde afuera.

El mismo diccionario de la RAE tiene una buena definición para orar, de la que extraemos una parte, para ofrecerte un concepto más preciso. Orar es dirigirse mentalmente o de palabra a una divinidad o a una persona sagrada, para hacerle una súplica, dar gracias o expresar admiración (alabanza o adoración).

Qué es una oración a Dios

Esta es una definición general. Mucha gente le ora a Mahoma, a Buda, a Alá y a miles de “santos” y otras divinidades. Y, aun cuando sabemos que son dioses falsos, todas ellas son oraciones.

Para ampliar el tema, hemos publicado un artículo en el que explicamos qué es una oración a Dios. Para consultarlo haz clic aquí.

Diferencia entre rezar y orar

Muy bien, ahora que ya sabes que es orar y que es rezar, hablemos de sus diferencias. Algunos portales de Internet ofrecen una definición de rezar que puede confundir a más de uno. Mezclan las palabras rezar y orar en el mismo texto, con la clara intención de dar a entender que se trata de los mismo.

Y no. Si bien ambos términos tienen algunos objetivos similares, como ya definimos en la sección anterior, en la práctica, no se trata de los mismo. Por lo que abordaré las principales diferencias entre rezar y orar.

La diferencia entre rezar y orar explicada con una alegoría

¿Recuerdas tus clases de bachillerato? Cuando los profesores formaban equipos en la clase, a menudo asignaban un tema a cada grupo, para luego exponerlo delante de todo el curso. Algunos se aprendieron la parte que les correspondía exponer e intentaban entender lo que estaban leyendo.

Cuando les toca su exposición, lo hacen de forma magistral. Es posible que se apoyaran en una pequeña tarjeta amarilla. Que era solo eso: un apoyo. Pero en general, explicaban su tema muy bien, con un estilo propio y de forma muy entendible. Lo lograban, porque no se limitaban al libro de texto, sino que se hacían preguntas y consultaron otras fuentes.

Otros grupos, en cambio, se dividían la parte del texto que les correspondía y la recitaban toda la noche, hasta aprenderla al pie de la letra. En la exposición, hacían una explicación mecánica, generalmente mirando hacia arriba, sin moverse y casi sin pestañear, so pena se les olvidará lo que se habían grabado.

Los más descuidados, llevaban el texto escrito y lo leían de forma íntegra, delante de todos. Por supuesto que la calificación que obtenía cada grupo refleja el esfuerzo realizado por sus miembros al explicar el tema. ¿Cuál de los dos grupos crees que obtuvo mejores calificaciones?

¿Cómo representamos aquí la diferencia entre rezar y orar? ¿Cuál de estos dos grupos representa la oración y cual el rezo? Sigue leyendo.

La diferencia entre rezar y orar: pregúntate a ti mismo cuál te conviene

La alegoría expuesta representa los dos términos que estamos abordando. Podemos comparar al segundo grupo con las personas que rezan. Así como esos estudiantes solo memorizaron o leyeron, así mismo fue su calificación.

En cambio, el grupo que se esforzó por aprenderse la clase y explicarla bien puede ser comparado con las personas que oran. Se trata de un grupo qué se hizo preguntas, se documentó, puso ejemplos y, hasta respondió las preguntas de su profesor y de los demás estudiantes. Ese grupo obtuvo una buena calificación.

¿Ya vas entendiendo la diferencia entre rezar y orar?

Y tú, ¿Cómo quieres que el Señor califique tu intento de comunicarte con él?

Ya sabemos que Dios es nuestro amigo, pero ¿tomarías un papel y leerás lo que quieres contarle a tu amigo? ¿Cómo crees que tu amigo se lo tomaría? 

¿Le transmitimos confianza a tu amigo de toda la vida, recitando lo que le quieres contar o explicando cómo quieres que él te ayude? ¿Te tomarías en serio a tu amigo?

Seguramente sabes que Dios escucha todas las oraciones, pero ¿solo quieres ser escuchado o realmente quieres fortalecer tu relación con Él? ¿Quieres que Dios solo te oiga o que mueva cielo y tierra a tu favor?

¿Es mejor rezar u orar? ¿Qué dice la Biblia?

Espero que hayas entendido la diferencia entre rezar y orar. Ahora veamos qué dice la Biblia al respecto. Para empezar, tengo un reto para quienes se aferran a la idea de que un rezo es altamente efectivo para comunicarnos con Dios: mediten sobre lo que dice el Maestro en Mateo 6:7.

Literalmente, Jesús recomienda: “Y al orar, no hablen por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras” (Mateo 6:7).

La clara diferencia entre rezar y orar es que Dios prefiere la oración. Pero si todavía te quedan dudas, te invito a leer a la ministra de la Palabra Ana Fermin, ella explica que la oración es la mejor forma de comunicarnos con nuestro Creador.

Orar con Dios es mejor que dirigirle rezos mecánicos y repetitivos porque nos permite lo siguiente:

Expresar nuestra humildad

¿Hay humildad en los muchos rezos? No. No lo creo. Los rezos se hacen como un requisito. Se entiende que solo repitiendo ese texto, Dios escuchara. Pero no funciona así.

Cuando oramos, al contrario, tenemos la oportunidad de expresar nuestros errores. De poner nuestros pecados delante de aquel que puede perdonarlos. Podemos clamar por misericordia mostrando un corazón contrito y humillado. (Salmos 51:17).

Fijar un propósito de oración

Si eres catolico y estás leyendo este texto, antes de que me juzgues, quiero aclarar que los rezos también se hacen con propósitos. El Padre Nuestro, por ejemplo, es un rezo con el que se intenta mostrar humildad y lograr el favor de Dios.

Pero ya te expliqué que la diferencia entre rezar y orar es que, el rezo es solo un intento. La oración bien dirigida y con fe, al contrario, es el arma más poderosa que existe. Es un arma capaz, incluso, de detener una guerra mundial o el lanzamiento de una bomba atómica.

La oración con propósito, con fe y de la boca del justo tiene un poder inmenso. (Santiago 5:16). ¿Quieres que tu oración mueva cielo y tierra a favor de tu propósito? No hagas repeticiones vanas. Ora, clama. Pero hazlo con fe.

Entablar una conversación consciente

La conciencia de lo que se está haciendo. He aquí otra gran diferencia entre rezar y orar. Dios le dio el libre albedrío a las personas para que elijan lo que quieran y cómo quieren hacer las cosas. Con conciencia de lo que están haciendo.

Muchas personas duran horas rezando un rosario. Orán un Padre Nuestro tantas veces como lo demande el tamaño de su pecado. Y esto último lo mide un prelado, es decir, un hombre. Sin embargo, quienes se someten a estas jornadas de rezos no son conscientes de lo que hacen.

¿Por qué? Porque generalmente vuelven a pecar, entendiendo que siempre pueden ir a la iglesia a lavar sus pecados con unos largos rezos. Pero veamos lo que dice la Biblia al respecto:

«Cuando oren, no sean como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa. Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará». Mateo 6:5,6

Pero además, Dios demanda que, al rogar por misericordia, tengamos conciencia de ellos y nos comprometemos a evitar caer en ellos.

«Ya se acerca el fin de todas las cosas. Así que, para orar bien, manténganse sobrios y con la mente despejada.» 1 Pedro 4:7

La diferencia entre orar y hablar con Dios en una sola frase: rezar es repetir una plegaria mecánicamente, orar es hablar con Dios desde el corazón. Porque con el corazón Él nos ama, desde el corazón Él quiere que le hablemos.

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