Libro de Jeremías: otra prueba del amor de Dios por Su pueblo

Esdras, libro de Jeremías
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El libro de Jeremías trata sobre uno de los últimos intentos de Dios para que la casa de Judá se arrepintiera y se volviera a su creador. Para ese entonces, el reino de Israel o el reino del norte, ya había sido eliminado por sus enemigos y sus supervivientes dispersados. Judá era último remanente que quedaba en el sur del reino de Israel.

Estudiar la historia del pueblo de Israel nos da la impresión de que la misericordia de Dios por Su pueblo no tiene limites. Primero como esclavos en Egipto, luego en el tiempo de los Jueces, más adelante como reino unificado y, para los tiempos del presente estudio, como el reino que había sobrevivido a la ira del Señor. Hasta ese momento, por supuesto.

En el siguiente reproductor, puedes escuchar el libro de Jeremías en audio, con una voz humana, cálida y nítida:

Datos importantes del libro de Jeremías

Veamos algunos datos importantes del libro de Jeremías

  • Jeremías capítulo 1, verso 1 identifica al Profeta Jeremías como el autor del Libro de Jeremías.
  • Hay un consenso entre los teólogos sobre el tiempo en que fue escrito este libro. El Libro de Jeremías fue escrito entre el 630 y el 580 a. C.
  • El Libro de Jeremías registra las profecías finales a Judá, advirtiéndoles de la destrucción por venir, si la nación no se arrepiente.
  • Jeremías hace un llamado a la nación para volverse a Dios. Al mismo tiempo, Jeremías reconoce la inevitable destrucción de Judá, debido a su no arrepentida idolatría e inmoralidad.

Breve Resumen

El Libro de Jeremías es primeramente un mensaje de juicio sobre Judá por la creciente idolatría (Jeremías 7:30-34; 16:10-13; 22:9; 32:29; 44:2-3).

Después de la muerte del Rey Josías, el último rey justo, la nación de Judá había abandonado casi completamente a Dios y Sus mandamientos.

Jeremías compara a Judá con una prostituta (Jeremías 2:20; 3:1-3).

Dios había prometido que Él juzgaría la idolatría de la forma más severa (Levíticos 26:31-33, Deuteronomio 28:49-68), y Jeremías estaba advirtiendo a Judá que el juicio de Dios estaba a la puerta.

Dios había librado a Judá de la destrucción en incontables ocasiones, pero Su misericordia había llegado a su fin.

Jeremías describe al rey Nabucodonosor conquistando y sojuzgando a Judá bajo su dominio (Jeremías 24:1).

Después de una rebelión posterior, Dios trajo a Nabucodonosor, y el ejército babilonio regresó para destruir y desolar a Judá y Jerusalén (Jeremías 52).

Aún en medio de este severísimo juicio, Dios promete restauración a Judá cuando regrese a la tierra que Dios le había dado (Jeremías 29:10).

Referencias Proféticas

Jeremías 23:5-6 presenta una profecía de la venida del Mesías, Jesucristo.

El profeta Lo describe como un Renuevo de la casa de David (v.5; Mateo 1), el Rey que reinaría en sabiduría y justicia (v.5, Apocalipsis 11:15).

Es Cristo, quien finalmente será reconocido por Israel como su Mesías verdadero, como el que proporcionará la salvación para Sus escogidos. (v.6; Romanos 11:26)

Versículos Clave

Jeremías 1:5, “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones”.

Jeremías 17:9, “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”.

Jeremías 29:10-11, “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.

Jeremías 52:12-13, “Y en el mes quinto, a los diez días del mes, que era el año diecinueve del reinado de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán capitán de la guardia, que solía estar delante del rey de Babilonia. Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalén; y destruyó con fuego todo edificio grande”.

¿Qué podemos aprender del libro de Jeremías?

El Profeta Jeremías tuvo un mensaje muy difícil de entregar.

Tan doloroso como fue para entregar un mensaje consistente en el juicio a su propio pueblo, Jeremías fue obediente a lo que Dios le dijo que hiciera y dijera.

Jeremías esperaba y oraba por misericordia de Dios para con Judá, pero también confiaba en que Dios era bueno, justo, y recto.

Nosotros también debemos obedecer a Dios, aún cuando sea difícil, reconocer la voluntad de Dios es más importante que nuestros propios deseos, y confiar en que Dios, en Su infinita sabiduría y perfecto plan, procurará lo mejor para Sus hijos (Romanos 8:28).

Estudios de interés sobre el libro de Jeremías

¿Quieres ampliar el estudio sobre este interesante libro? A continuación, algunas fuentes externas importantes, que puedes consultar en línea.

Estudio inductivo del libro de Jeremías. Consultar aquí.

Introducción a Jeremías y Lamentaciones. Consultar aquí.

Jeremías, el libro del Pueblo de Dios. Consultar aquí.

Cumplimiento de las profecías de Jeremías. Consultar aquí.

El libro de Jeremías nos muestra que Dios, en su infinito amor, siempre busca la manera de que nosotros lo escuchemos y nos arrepintamos de nuestros malos caminos. Pero también nos enseña que Su misericordia tiene limites y, llegado a ese punto, Su ira es derramada sobre los infieles.

Fuente: Got Questions y elaboración propia.

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3 comentarios en “Libro de Jeremías: otra prueba del amor de Dios por Su pueblo”

  1. ALFONSINA ALCANTARA

    El amor de Dios es tan grande que en cada momento quiere que lo recordemos y miremos. El no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento.

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